Debajo del Macizo de Sainte-Baume, este pequeño y bonito castillo nos muestra su elegante fachada. Junto con sus torreones, este edificio del s. XIX contiene 5 habitaciones y cómodas y cálidas salas de recepción, donde podremos tomarnos las cosas con tranquilidad. En torno al edificio, disfrutaremos de la piscina y de su encantador jardín, rodeados de cedros y de arces blancos. En la terraza, las ramas de los árboles permiten a los comensales disfrutar del frescor ofrecido por su sombra. El chef elabora una cocina provenzal sutil y sabrosa a base de aceite de oliva y de productos de temporada, verduras y especies recogidos de la huerta.